La leyenda australiana que mantuvo el título de campeón durante cinco temporadas consecutivas
Mick Doohan tenía un estilo único el cual le permitía, entre otras cosas, un mejor paso por curva, marcando así una gran diferencia con el resto de rivales. Debutó en la categoría reina en la temporada de 1989 y retirándose 10 años después debido a una fatal caida en el trazado jerezano. En este artículo repasaremos a grandes rasgos la trayectoria de la leyenda australiana; victorias, hazañas, títulos...
En 1994, el vigente campeón Kevin Schwantz no pudo completar la temporada, quedándose sin participar en las tres últimas carreras y sin opciones de revalidar el título. Tampoco habría tenido opciones de luchar por él hasta el final... porque otro piloto ya se había encargado de no dar oportunidades a nadie dominando la temporada. Se trató del australiano Mick Doohan, que con 9 victorias brilló (seis de ellas consecutivas) en un año en el que no encontró rival alguno, con 143 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, el italiano Luca Cadalora.
Doohan consiguió así con Honda su primer campeonato mundial, ese que podía haber conseguido en 1992 de no ser por el accidente de Assen. A falta de emoción por el campeonato tras el monopolio de Doohan, los que sí mantuvieron una lucha muy igualada por el subcampeonato fueron Luca Cadalora y John Kocinski. La victoria del italiano en última carrera en Cataluña permitió que Cadalora consiguiera hacerse con el segundo puesto con su Yamaha, solo dos puntos por encima de la Cagiva del estadounidense. Mientras tanto, los pilotos españoles se abrían paso en el campeonato, con la quinta posición en la clasificación de Alex Puig y la sexta de Alex Crivillé. Este año se estableció el récord de superar los 200mph (321,9 km/h) y lo hizo el japonés Shinichi Itoh con la Honda NSR500.
En 1995, Mick Doohan comenzó con su dominio arrollador ganando las dos primeras carreras de Australia y Malasia. Sin embargo, a partir de ahí encontró un gran rival en su compatriota Daryl Beattie y su Suzuki. Beattie ganó en Japón, fue séptimo en España y volvió a ganar en Alemania. En estas dos últimas carreras, Doohan tuvo que retirarse, lo que hacía peligrar su lucha por el campeonato.
Sin embargo, en Italia, Holanda, Francia y Gran Bretaña, Doohan volvió a ser el piloto hegemónico de la temporada anterior y con cuatro victorias consecutivas encarriló su segundo campeonato mundial con Honda. A pesar de ello, Daryl Beattie con Suzuki se mostró como un duro competidor, quedando a 33 puntos del campeón. Tercero fue el italiano Luca Cadalora que solo pudo conseguir dos victorias durante la temporada, y cuarto el español Àlex Crivillé.
Al año siguiente, en 1996, Beattie sufrió un accidente en pretemporada con lesiones en la cabeza que le impidió disputar las dos primeras carreras. En Francia volvió a tener un incidente que le dejó seis carreras más fuera del campeonato. Esto impidió que pudiera rivalizar de nuevo con Michael Doohan.
Así, Mick no encontró apenas oposición y, logrando 8 victorias en las 15 carreras, acumuló 309 puntos que le valieron para conseguir su tercer titulo mundial consecutivo con Honda.
El único piloto que pudo mostrar cierta competitividad fue Àlex Crivillé, que con dos victorias y una gran regularidad sumó 245 puntos, quedando lejos de Doohan, pero destacándose respecto al resto de pilotos. Caladora también consiguió dos victorias, pero no subió al podio tan frecuentemente como Crivillé. Este año Honda se mostró intratable, ya que los cuatro primeros pilotos (con el brasileño Alex Barros en la cuarta posición) pilotaron la Honda NSR500. Norifumi Abe con la Yamaha YZR500 en la quinta posición y Scott Rusell con la Suzuki RGV500 en la sexta, fueron los primeros pilotos no Honda en la clasificación.
Ante este panorama y con Doohan acumulando tres campeonatos seguidos, 1997 se presentó con la incertidumbre de si alguien podría hacer sombra al australiano. La incógnita se resolvió pronto, con Doohan ganando las dos primeras carreras, quedando segundo en la tercera, para de nuevo volver a la senda de la victoria durante diez pruebas más para sumar un total de 12 victorias que le dieron 340 puntos y su cuarto título consecutivo.
Crivillé fue cuarto en una temporada en la que había empezado bien, pero en la que se perdió cinco carreras por accidente, impidiéndole seguir progresando para tratar de estar a la altura de Doohan. Honda volvió a dominar el campeonato ocupando los cinco primeros puestos de la clasificación al finalizar la temporada.
En 1998 se cambiaba al combustible sin plomo y Doohan volvía a ser el favorito, con la incógnita de si Crivillé podría conseguir competir con él sin los inconvenientes del año anterior. A esta batalla se unió el italiano Max Biaggi en un increíble debut en los 500cc tras cuatro temporadas consecutivas proclamándose campeón de los 250cc.
La temporada comenzó de forma muy igualada, repartiéndose las victorias entre los tres pilotos. Tras las cinco primeras carreras, Doohan acumulaba dos victorias, Crivillé otras dos y Biaggi una junto a tres podios. Esto hacía prever una temporada muy disputada y que por fin podría acabar con cuatro años de absoluto dominio de Doohan. Sin embargo, el australiano hizo una parte final inmejorable, ganando las cuatro últimas carreras y logrando así su quinto título mundial consecutivo, marcando una era en el motociclismo.
Por la segunda posición también se mantuvo una fuerte lucha, que finalmente acabaría venciendo Max Biaggi en un debut en la categoría impresionante, ya que Àlex Crivillé tuvo que retirarse en dos de las últimas tres carreras, acabando en la tercera posición.
Una vez más, Honda volvió a liderar la tabla con las cinco primeras posiciones junto a Carlos Checa y Alex Barros, por encima de las Yamaha de Norick Abe y Simon Crafar (sexto y séptimo respectivamente).
En 1999, la sorpresa se apoderó del inicio del campeonato. Las dos primeras carreras no fueron ganadas por Doohan, pero tampoco por Crivillé ni Biaggi. El piloto que sorprendió fue el estadounidense Kenny Roberts Jr., hijo del tricampeón de la categoría, que consiguió las dos primeras victorias en su cuarto año en los 500cc tras su paso a Suzuki, que su vez amenazaba la hegemonía de Honda.
En la tercera carrera, además, el campeonato sufrió un revés con el accidente de Mick Doohan en el trazado jerezano, en el que sufriría la rotura de una pierna y que acabaría marcando su retirada definitiva de la competición, habiéndose convertido en una leyenda con cinco campeonatos consecutivos.
La ausencia de Doohan fue bien aprovechada por Alex Crivillé, que a partir de la carrera en Jerez logró cuatro victorias consecutivas. Posteriormente, su rendimiento disminuiría y solo conseguiría ganar dos carreras más, pero ninguno de sus rivales fue capaz de conseguir la consistencia y la regularidad necesarias para superarle, consiguiendo el español proclamarse campeón por primera vez en la categoría. Honda conseguía así mantener el dominio a pesar de la marcha de Doohan. Segundo fue Kenny Roberts Jr., que aunque sumó dos victorias más a lo largo de la temporada hasta un total de cuatro, no pudo mantener su explosivo inicio en la competición, quedando a 47 puntos de Crivillé, y dando a Suzuki esperanzas de poder a batir a Honda en un futuro próximo.
Próximos a Roberts quedaron el japonés Tadayuki Okada en tercera posición también con Honda, y cuarto Max Biaggi que esta vez había cambiado su Honda por Yamaha.
Mientras tanto, Valentino Rossi se proclamaba campeón en la categoría de 250cc y empezaba a abrirse camino hacia un gran futuro.
El año 2000 fue el primero sin Mick Doohan en el inicio del campeonato. Esto situaba a Crivillé como el favorito para revalidar el título, pero el español sufrió una temporada muy irregular, consiguiendo una única victoria en Francia, un único podio en Holanda y acabando finalmente en la novena posición con su Honda.
Kenny Roberts por su parte, mantuvo el nivel de la temporada anterior, consiguiendo de nuevo cuatro victorias. Sin embargo, la ausencia de un piloto destacado como había sido Crivillé el año anterior, en una temporada donde los triunfos estuvieron muy repartidos (hasta 8 pilotos distintos consiguieron ganar alguna carrera), fueron suficientes para que Roberts se proclamara campeón, consiguiendo el hito en el que por primera y única vez, padre e hijo han conseguido proclamarse campeones de la categoria de 500cc.
Max Biaggi quedó tercero, con dos victorias y sin terminar de concretar ese talento que se había dejado ver en su primer año en la categoría, y que parecía haberse disipado tras su paso a Yamaha. Segundo fue otro italiano, Valentino Rossi, que debutaba en los 500cc con dos victorias y un subcampeonato, con una Honda que parecía no estar a la altura de años anteriores y que había visto cómo la Suzuki de Kenny Roberts Jr. le robaba su hegemonía. Este subcampeonato en su debut en la categoría reina, solo fue el preludio de lo que estaba por llegar.